En mdmadre escuchamos a diario algo que muchas madres repiten: la sensación de tener la mente siempre encendida. No solo se trata de hacer cosas, sino de pensar en todo lo que hace que la vida familiar funcione: anticipar, organizar, recordar, tomar decisiones, prever necesidades, sostener emocionalmente a la familia.
En el proyecto i-materna, donde recogimos la experiencia de más de quinientas madres, vimos algo que confirma esta realidad: el 98,2 % afirma que la carga mental del hogar sigue recayendo principalmente en ellas.
Este dato aparece de manera casi unánime y muestra que lo que no se ve, también pesa.
Para ayudarte a mirar esta carga desde un lugar más amable, te propongo una actividad sencilla para hacer aquí mismo, en unos minutos.
Hazla con un papel, tu móvil o simplemente en tu cabeza. Lo importante es permitirte parar.
Lo que sostengo
Piensa en tres cosas que funcionan en tu casa porque tú las recuerdas, las organizas o las anticipas.
Pueden ser grandes (coordinar cuidados, gestionar horarios) o pequeñas (recordar un cumpleaños, tener controlado el uniforme, prever la merienda).
Reconócelas.
Forman parte de tu carga mental.
Lo que me pesa
Elige de esas tres la que más te agota.
Y pregúntate:
· ¿Me cansa la tarea en sí o pensar en ella constantemente?
· ¿Qué emoción aparece cuando pienso en esto? Cansancio, responsabilidad, frustración, miedo a que algo falle…
Obsérvalo sin juicio.
Lo que no es solo mío
Plantéate:
· ¿Por qué siento que esto me corresponde solo a mí?
· ¿Es realmente una responsabilidad exclusiva o es algo aprendido?
· ¿Qué pasaría si no lo sostuviera yo?
A veces la sobrecarga aparece en automático.
Nombrarlo ayuda.
Lo que puedo compartir o soltar
Elige una de estas rutas:
Ruta A: Compartir
Si es algo que podría repartirse, escribe:
· ¿Qué parte concreta puedo dejar de asumir?
· ¿Qué necesito pedir?
· ¿Qué me cuesta pedirlo?
Ruta B: Soltar expectativas
Si ahora mismo no puedes delegarlo:
· ¿Cómo puedo hacerlo más ligero?
· ¿Qué expectativa mía puedo suavizar?
· ¿Cuál sería una versión “suficientemente buena”?
No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo sostenible.
Lo que quiero reconocerme
Termina escribiendo una frase de reconocimiento hacia ti.
Ejemplos:
· “Estoy sosteniendo mucho, y merezco descanso.”
· “Mi valor no depende de hacerlo todo.”
· “No necesito estar en modo gestión todo el tiempo.”
· “Puedo pedir ayuda.”
Ese cierre es un regalo para ti.
¿Para qué esta actividad desde i-materna?
La carga mental no desaparece solo con organizar mejor, sino con poner luz en lo que sostienes.
Al escuchar a más de quinientas madres en el proyecto i-materna, descubrimos que la mayoría no había tenido un espacio para detenerse a mirar esto con calma.
Esta actividad quiere ser justamente eso:
un pequeño espacio para ti, para entenderte, aliviarte y empezar a redistribuir desde un lugar más consciente.
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